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Reserva de primas no devengadas

Reserva de primas no devengadas

La reserva de primas no devengadas representa la porción de las primas cobradas que corresponde a períodos de cobertura futuros. Las aseguradoras deben registrar este importe como pasivo en su balance, ya que constituye una obligación pendiente con los asegurados. Su correcta contabilización garantiza que los ingresos se reconozcan conforme transcurre el riesgo cubierto.

reserva de primas no devengadas

¿Qué es la reserva de primas no devengadas y para qué sirve?

En la práctica aseguradora, la reserva de primas no devengadas se entiende como una obligación exigible frente a las personas aseguradas. Representa el importe de las primas ya cobradas que todavía no se han ganado porque el riesgo no ha transcurrido completamente.

Desde un punto de vista técnico, esta reserva se calcula póliza por póliza o por grupos homogéneos. El objetivo es reflejar en el pasivo del balance la porción de primas que corresponde a periodos futuros de cobertura, evitando que se reconozcan como ingreso de forma anticipada.

La normativa de supervisión de seguros exige que esta reserva se constituya siguiendo criterios prudentes y verificables. Esto implica utilizar métodos de cálculo objetivos, basados en el tiempo de vigencia pendiente y en la estructura real de la cartera de pólizas de cada entidad.

Así, se garantiza que los estados financieros de la aseguradora muestren una imagen fiel de sus compromisos actuales y futuros. Una reserva insuficiente podría inflar artificialmente el beneficio del ejercicio, mientras que un exceso injustificado distorsionaría la solvencia y la rentabilidad.

Además, los supervisores exigen que la reserva de primas no devengadas sea consistente con otras reservas técnicas en seguros. De esta forma se asegura que toda la estructura de provisiones refleje adecuadamente el riesgo asumido y la capacidad de la aseguradora para afrontarlo.

En resumen, desde la óptica regulatoria, esta reserva no es un simple cálculo interno. Es un componente clave del sistema de control prudencial, revisado en auditorías, inspecciones y análisis de solvencia periódicos.

Diferencia entre prima devengada y prima no devengada

Para comprender bien esta reserva, es fundamental distinguir entre prima devengada y prima no devengada. La prima devengada es la parte del pago que ya se ha ganado porque el periodo de riesgo ha transcurrido. La prima no devengada es la fracción vinculada a la cobertura pendiente.

Esta diferencia afecta directamente al reconocimiento de ingresos en la cuenta de resultados. Solo la prima devengada puede presentarse como ingreso del periodo; la parte no devengada debe quedar registrada como pasivo hasta que el tiempo de cobertura vaya avanzando mes a mes.

Concepto Prima devengada Prima no devengada
Relación con el tiempo Corresponde al periodo de riesgo ya transcurrido. Corresponde al periodo de riesgo futuro pendiente.
Tratamiento contable Se reconoce como ingreso en la cuenta de resultados. Se registra como pasivo en la reserva técnica.
Vinculación con el riesgo Riesgo ya asumido y consumido por la aseguradora. Riesgo que todavía debe ser cubierto en el futuro.
Efecto en el resultado Aumenta el beneficio del ejercicio actual. Difiere el reconocimiento de ingresos a ejercicios futuros.
Revisión y ajuste Se recalcula al cierre en función del tiempo efectivamente transcurrido. Se ajusta por anulaciones, modificaciones y cambios de vigencia.

Función de esta reserva en el balance de una aseguradora

Dentro del balance, la reserva de primas no devengadas se presenta como un pasivo técnico. Su función principal es mostrar que la empresa tiene la obligación de prestar cobertura durante periodos posteriores, pese a haber cobrado anticipadamente la prima.

De esta manera, se evita inflar los ingresos del ejercicio con importes que corresponden a coberturas futuras. La reserva actúa como un mecanismo de diferimiento: traslada al futuro el reconocimiento de esa parte de la prima conforme el riesgo se va consumiendo.

Además, esta reserva ayuda a medir la posición financiera real en caso de cancelación o reducción masiva de pólizas. Sí, muchas pólizas terminarán antes de tiempo; la aseguradora debería devolver o compensar la parte no devengada, que está respaldada precisamente por esta provisión.

También tiene un papel clave en el análisis de solvencia. Cuanto mayor sea la reserva de primas no devengadas, mayor será el volumen de compromisos técnicos a corto y medio plazo que la entidad debe considerar al calcular su capital disponible y sus márgenes de seguridad.

¿Cómo se calcula la reserva de primas no devengadas?

Método de cálculo póliza a póliza

El método póliza a póliza consiste en analizar individualmente cada contrato de seguro. Para cada póliza se identifica la prima total, la fecha de inicio, la fecha de vencimiento y el periodo de cobertura que queda pendiente al cierre del ejercicio.

Una vez determinado el tiempo de vigencia pendiente, se asigna la parte proporcional de la prima que corresponde a ese periodo. De este modo, se obtiene una reserva ajustada a la realidad específica de cada contrato, sin depender únicamente de promedios globales.

Este enfoque es especialmente útil en ramos con condiciones muy variadas, como los seguros industriales o especiales. Cada póliza puede tener fechas de efecto distintas, recargos específicos o fraccionamientos de pago que requieren un tratamiento detallado.

Sin embargo, el cálculo póliza a póliza exige sistemas informáticos sólidos y datos bien estructurados. Cuando la cartera es muy numerosa, se vuelve imprescindible automatizar el proceso para mantener la precisión sin incrementar en exceso la carga administrativa.

Fórmula proporcional al tiempo de cobertura restante

El método más extendido para calcular la reserva de primas no devengadas utiliza la proporcionalidad en función del tiempo de cobertura pendiente. La lógica es sencilla: si la prima se gana de forma uniforme, la parte no devengada será proporcional a los días que faltan por cubrir.

De forma simplificada, puede expresarse así: Reserva de primas no devengadas = Prima total neta x (Días de cobertura pendiente / Días totales de la póliza). Este cociente muestra qué porcentaje de la prima todavía no se ha ganado al cierre.

Para aplicar la fórmula, primero se determinan los días totales de vigencia del contrato, desde la fecha de inicio hasta la fecha final. Después se calculan los días que faltan desde la fecha de cierre del ejercicio hasta el vencimiento de la póliza.

El resultado se expresa como fracción o porcentaje. Multiplicando la prima neta por ese porcentaje se obtiene el importe a trasladar a la reserva. Este método puede utilizarse tanto póliza a póliza como de forma agregada por grupos con características similares.

Ejemplo práctico de cálculo paso a paso

Para entender el proceso, conviene seguir un ejemplo con datos numéricos. A continuación se muestran dos casos diferentes: una póliza anual estándar y otra con vigencia irregular. En ambos, se aplica la proporcionalidad por días de cobertura pendiente.

El objetivo es visualizar cómo se pasa de los datos contractuales a la cifra final de reserva. Cuando se domina este procedimiento, resulta mucho más sencillo revisar o cuestionar los importes calculados por el sistema y detectar posibles errores de configuración.

Cálculo para pólizas anuales

Imaginemos una póliza anual con prima neta de 1.200 euros, que comienza el 1 de abril y termina el 31 de marzo del año siguiente. El cierre contable se realiza el 31 de diciembre. Se deben identificar los días totales y los días pendientes.

La vigencia total es de 365 días. Desde el 1 de abril hasta el 31 de diciembre han transcurrido 275 días, por lo que quedan 90 días pendientes hasta el 31 de marzo. La fracción de tiempo no devengado será entonces 90/365.

Aplicando la fórmula: Reserva = 1.200 x (90 / 365). El resultado aproximado será 295,89 euros. Este importe se registra como reserva de primas no devengadas al cierre del ejercicio, y se irá liberando a medida que avance el nuevo año.

En el siguiente cierre, ya no quedará cobertura pendiente de esa póliza si no se renueva. Por tanto, la reserva asociada a ese contrato se habrá reducido a cero, y toda la prima inicial se considerará devengada.

Cálculo para pólizas con vigencia irregular

Supongamos ahora una póliza con vigencia de 8 meses, del 10 de febrero al 10 de octubre, con prima neta de 800 euros. El cierre contable es el 30 de junio. Primero se determinan los días totales entre ambas fechas de vigencia.

Del 10 de febrero al 10 de octubre hay 242 días. Desde el inicio de la póliza hasta el 30 de junio se cuentan 141 días transcurridos. Por tanto, quedan 101 días pendientes de cobertura tras el cierre del ejercicio.

La fracción de tiempo no devengado será 101 / 242. Al aplicar la fórmula: Reserva = 800 x (101 / 242); se obtiene aproximadamente 334,71 euros. Ese será el importe de la reserva asociada a esta póliza en el balance del 30 de junio.

A medida que pasen los meses y se acerque el 10 de octubre, la parte no devengada disminuirá hasta extinguirse. Si la póliza se cancelara antes de esa fecha, la reserva serviría de referencia para calcular la parte de prima pendiente de devengar.

Métodos de constitución de la reserva técnica de primas

Las aseguradoras pueden utilizar distintos métodos para constituir la reserva de primas no devengadas, siempre dentro del marco regulatorio. A continuación se detallan los enfoques más habituales que se aplican según el tipo de producto y la información disponible.

Cada método persigue el mismo objetivo: estimar con prudencia el importe que debe quedar diferido como pasivo técnico. La elección adecuada del método permite equilibrar precisión, simplicidad operativa y cumplimiento normativo.

  • Método lineal por días: Se reparte la prima de forma uniforme a lo largo de la vigencia de la póliza. Es sencillo y fácil de automatizar, por lo que se usa con frecuencia en seguros de masa como automóvil o hogar.
  • Método por fracciones mensuales: La prima se asigna por meses completos de cobertura. Se reserva la parte correspondiente a los meses futuros. Es útil cuando la gestión se realiza por periodos mensuales cerrados.
  • Método estadístico por grupos homogéneos: Agrupa pólizas con características similares y aplica coeficientes basados en la experiencia histórica. Puede emplearse cuando el detalle individual es complejo, pero se dispone de datos agregados fiables.
  • Método de primas netas de reaseguro: Considera la parte de prima cedida al reasegurador y constituye la reserva sobre la prima retenida. Es esencial para reflejar correctamente la exposición neta de la entidad.
  • Método específico para productos estacionales: Ajusta la distribución de la prima cuando el riesgo no se consume de forma uniforme en el tiempo, como en coberturas ligadas a campañas o épocas concretas del año.

¿Cuándo aplicar cada método según el tipo de póliza?

En seguros de automóvil, multirriesgo hogar o comercios, suele bastar el método lineal por días. Estos productos presentan un consumo de riesgo relativamente uniforme, por lo que la distribución proporcional ofrece resultados razonablemente fieles y sencillos de gestionar.

En pólizas agrícolas, eventos, construcción o campañas específicas, el riesgo se concentra en fases concretas. En estos casos es conveniente usar métodos ajustados a la estacionalidad, para que la reserva refleje el verdadero perfil de riesgo y no una simple media temporal.

Cuando se trata de grandes riesgos industriales o pólizas con condiciones muy personalizadas, el método póliza a póliza resulta más adecuado. Permite incorporar cláusulas especiales, periodos de carencia o coberturas adicionales de forma explícita en el cálculo de la reserva.

En entidades con carteras muy voluminosas, los métodos estadísticos por grupos homogéneos ayudan a reducir la carga operativa. No obstante, deben basarse en datos históricos contrastados y revisarse periódicamente para no generar desviaciones significativas.

Contabilización de la reserva de primas no consumidas

Asientos contables al cierre del ejercicio

La contabilización de la reserva de primas no devengadas se realiza normalmente al cierre del ejercicio. El objetivo es trasladar desde ingresos de primas a la cuenta de pasivo técnico la parte correspondiente a la cobertura futura pendiente.

Cuando se incrementa la reserva porque hay primas no devengadas a la fecha de cierre, se reconoce un gasto técnico. A continuación se muestra un esquema básico de asiento contable para constituir la reserva al cierre.

Cuenta Descripción Debe Haber
6XXX Gasto por variación de la reserva de primas no devengadas 50.000 0
48XX Reserva de primas no devengadas 0 50.000

Si en el ejercicio siguiente la reserva disminuye porque una parte de la cobertura ya se ha consumido, se produce el asiento inverso. De esta manera, la liberación de reserva se reconoce como un menor gasto o como ingreso técnico, según el plan contable aplicable.

El control de estos asientos requiere conciliar los importes contables con los cálculos actuariales. Una falta de coherencia entre ambos sistemas podría indicar errores en la parametrización de productos o en la imputación de primas.

Registro en el balance y cuenta de resultados

En el balance, la reserva de primas no devengadas se presenta dentro de las provisiones técnicas del pasivo. Su saldo representa la parte de las primas cobradas que aún no se ha ganado y que respalda la cobertura futura.

En la cuenta de resultados, la variación de esta reserva figura generalmente dentro del resultado técnico del negocio de seguros. A continuación se resumen de forma esquemática ambos registros.

Estado financiero Partida Ubicación
Balance Reserva de primas no devengadas Pasivo no corriente o pasivo corriente, dentro de provisiones técnicas.
Balance Primas pendientes de cobro Activo corriente, independiente de la reserva.
Cuenta de resultados Variación de la reserva de primas no devengadas Resultado técnico del seguro, como gasto o ingreso según el signo.
Cuenta de resultados Primas devengadas Ingresos de explotación del negocio asegurador.

La combinación de ambas visiones permite entender cómo las primas pasan progresivamente del pasivo al resultado. La correcta presentación contable es clave para analizar la rentabilidad real del negocio y la estabilidad de los flujos de ingresos.

Además, los analistas financieros suelen observar la relación entre primas devengadas y reservas técnicas. Una evolución coherente entre estas magnitudes indica que la entidad mantiene una política prudente y consistente en la estimación de sus compromisos.

Ajustes por anulaciones y modificaciones de pólizas

Las pólizas no siempre se mantienen hasta su vencimiento previsto. Puede haber anulaciones anticipadas, reducciones de suma asegurada, cambios de vigencia o ampliaciones de cobertura. Cada una de estas situaciones exige ajustar la reserva de primas no devengadas.

Cuando una póliza se cancela antes de tiempo, debe recalcularse la parte de prima no devengada en la fecha de cancelación. Si corresponde devolver importe al asegurado, la reserva se utiliza como referencia para determinar el saldo pendiente y se registran los asientos de ajuste pertinentes.

En caso de ampliación de cobertura o prórroga de vigencia, la prima adicional genera nueva reserva. Es necesario actualizar los días totales de cobertura, la prima neta y el porcentaje de tiempo no devengado para reflejar la nueva realidad del contrato.

Para mantener el control, muchas entidades utilizan cuadros de conciliación donde se desglosa la reserva inicial, las altas de pólizas, las bajas por anulación y las modificaciones. A continuación se muestra un ejemplo simplificado de este seguimiento interno.

Concepto Importe
Reserva inicial al comienzo del periodo 120.000
Altas de pólizas nuevas 40.000
Ajustes por anulaciones anticipadas -15.000
Modificaciones de cobertura y vigencia 5.000
Reserva final al cierre del periodo 150.000

Este tipo de cuadro ayuda a explicar la variación neta de la reserva entre dos fechas. Además, facilita las labores de auditoría interna y externa, así como la justificación ante organismos supervisores y departamentos de control de gestión.

Si se producen muchas anulaciones o cambios en un ramo de negocio, conviene analizar las causas comerciales y técnicas. Una rotación excesiva puede afectar significativamente a la reserva y a la estabilidad de los ingresos por primas devengadas.

Normativa aplicable a las provisiones técnicas de seguros

Regulación en la Ley de Ordenación y Supervisión de Seguros

La reserva de primas no devengadas se encuentra regulada en la normativa específica de ordenación y supervisión de seguros. Esta legislación establece los criterios mínimos que las entidades deben seguir al calcular y registrar sus provisiones técnicas.

En particular, se exige que las reservas se constituyan con criterios de prudencia, suficiencia y homogeneidad. La finalidad es proteger a las personas aseguradas y garantizar que las compañías puedan cumplir los compromisos asumidos incluso en escenarios adversos.

La ley detalla los tipos de provisiones técnicas obligatorias, entre las que se incluye la reserva de primas no devengadas. También describe las metodologías aceptadas, los supuestos financieros y los parámetros que pueden utilizarse en los cálculos.

Además, se establecen obligaciones de información periódica a las autoridades de supervisión. Las entidades deben remitir estados específicos donde se detallen los importes de las reservas, los métodos aplicados y cualquier cambio relevante en las hipótesis utilizadas.

Requisitos de solvencia y reservas mínimas

Los marcos de solvencia moderna, como Solvencia II e incluso la propia IFRS 17 en el ámbito contable internacional, refuerzan la importancia de unas provisiones técnicas adecuadas. La reserva de primas no devengadas forma parte de este conjunto de exigencias.

A continuación se enumeran algunos requisitos clave que influyen en la determinación de estas reservas y su impacto en la solvencia de la entidad aseguradora.

  • Suficiencia de las provisiones: Las reservas deben ser suficientes para cubrir todos los compromisos derivados de las pólizas en vigor, considerando tanto la prima no devengada como otros riesgos asociados.
  • Coherencia con el modelo de riesgo: La entidad debe demostrar que el cálculo de las reservas es coherente con su modelo interno de riesgo, incluyendo hipótesis de frecuencia y severidad de siniestros.
  • Capital de solvencia obligatorio: El nivel de reservas técnicas influye en el capital mínimo exigido. Menores reservas pueden requerir mayor capital propio para compensar el riesgo adicional.
  • Pruebas de estrés y sensibilidad: Se exige realizar escenarios de estrés para verificar cómo se comportan las reservas ante cambios bruscos en siniestralidad, cancelaciones o condiciones económicas.
  • Documentación y gobernanza: Los métodos de cálculo deben estar documentados y sometidos a políticas de gobernanza interna, con revisión periódica por parte de comités técnicos y actuariales.

Importancia de la RPND en la gestión financiera aseguradora

En la gestión financiera de una aseguradora, la reserva de primas no devengadas no es solo un requisito legal. Es una herramienta clave para entender cómo se transforman las primas en ingresos a lo largo del tiempo y cómo se sostienen las coberturas futuras.

Un nivel adecuado de reserva permite planificar mejor la liquidez, la política de inversiones y la estrategia de crecimiento. Cuando la reserva refleja fielmente la realidad del riesgo, la dirección dispone de una base sólida para tomar decisiones de negocio y para evaluar la rentabilidad por ramos o productos.

Además, esta reserva influye en la percepción de estabilidad frente a inversores, reaseguradores y socios comerciales. Una política prudente y transparente en la constitución de reservas técnicas aumenta la confianza y facilita el acceso a acuerdos de reaseguro y financiación.

En este contexto cobra sentido la siguiente idea, muy presente en la práctica actuarial y contable:

Una aseguradora no mide su fortaleza por las primas que cobra hoy, sino por la calidad de las reservas que respaldan los riesgos que seguirá asumiendo mañana.

La reserva de primas no devengadas actúa como puente entre el presente y el futuro de la entidad. Permite que los ingresos se reconozcan de forma gradual y coherente con el riesgo, evitando picos artificiales de beneficio que puedan distorsionar el análisis financiero.

Por eso, la monitorización continua de esta reserva, junto con el resto de provisiones técnicas, es esencial para mantener un crecimiento sostenible. Una entidad que controla bien su estructura de reservas se encuentra mejor preparada para afrontar ciclos económicos y cambios regulatorios.

Auditoría y control de las reservas técnicas

Las reservas técnicas, incluida la de primas no devengadas, están sujetas a revisión periódica por parte de auditores internos y externos. Estas revisiones buscan verificar que los métodos aplicados son consistentes, que los datos son fiables y que los resultados son razonables.

Durante una auditoría se contrastan los cálculos con los sistemas de emisión de pólizas, la información estadística y el plan contable. Cualquier diferencia significativa entre la reserva contable y la estimación actuarial debe analizarse y justificarse para evitar salvedades en los informes.

Además, los equipos de control interno suelen establecer indicadores de alerta sobre la evolución de la reserva de primas no devengadas. Por ejemplo, se vigilan cambios bruscos en determinados ramos, desviaciones respecto a la siniestralidad esperada o incrementos inusuales de anulaciones.

En conjunto, este sistema de auditoría y control contribuye a mejorar la calidad de la información financiera, a reducir el riesgo de errores materiales y a asegurar el cumplimiento continuo de la normativa vigente en materia de provisiones técnicas.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa con la reserva cuando se cancela una póliza?

Cuando se cancela una póliza antes de su vencimiento, la compañía debe recalcular la parte de prima que aún no se ha devengado en la fecha de cancelación. Esa porción deja de mantenerse como reserva de primas no devengadas y se utiliza para determinar si corresponde devolver importe al asegurado o compensar saldos pendientes.

¿Cómo afecta el reaseguro a la reserva de primas no devengadas?

El reaseguro modifica la reserva porque una parte del riesgo y de la prima se cede al reasegurador. La entidad debe diferenciar la reserva bruta de la reserva cedida en reaseguro y calcular también la reserva neta retenida. A continuación, la contabilidad de reaseguro registra estos movimientos para que el impacto quede bien reflejado.

¿Cada cuánto se debe recalcular esta provisión técnica?

La reserva de primas no devengadas se recalcula como mínimo al cierre de cada ejercicio contable. Sin embargo, muchas entidades realizan cierres mensuales o trimestrales para tener información actualizada. Cada recálculo tiene en cuenta pólizas nuevas, anulaciones, modificaciones y el simple paso del tiempo sobre las pólizas ya existentes.

¿Es lo mismo reserva de riesgos en curso que primas no devengadas?

Aunque a veces se utilizan de forma similar, no son exactamente lo mismo. La reserva de primas no devengadas refleja la parte de las primas aún no ganadas por tiempo. La reserva de riesgos en curso incluye además ajustes por posible insuficiencia de primas frente a la siniestralidad futura esperada, incorporando una visión más amplia del riesgo asumido.

¿Cómo influye la reserva de primas no devengadas en la rentabilidad de la aseguradora?

La reserva influye porque determina cuánta parte de las primas se reconoce como ingreso en cada periodo. Si la reserva aumenta, el beneficio del ejercicio puede reducirse al diferir más ingresos al futuro. En cambio, una liberación de reserva incrementa la prima devengada. Por eso es clave que el cálculo sea prudente y consistente.

¿Qué datos se necesitan para calcular correctamente la reserva de primas no devengadas?

Para un cálculo fiable se necesitan datos de cada póliza: fecha de inicio y fin de vigencia, prima neta, forma de pago, posibles prórrogas o cambios de cobertura y situación actual (activa, anulada, suspendida). Con esta información es posible determinar los días de cobertura pendientes y asignar la parte de prima todavía no devengada.

¿Se aplica la misma metodología de reserva a todos los ramos de seguro?

No siempre se aplica exactamente la misma metodología. En ramos de seguros de masa suele utilizarse un método lineal por días, mientras que en ramos estacionales o con riesgo concentrado pueden emplearse enfoques ajustados al perfil de siniestros. Lo importante es que el método elegido refleje de forma razonable cómo se consume el riesgo.

¿Cómo se relaciona la reserva de primas no devengadas con la solvencia de la entidad?

La reserva de primas no devengadas forma parte de las provisiones técnicas que se comparan con el capital disponible para medir la solvencia. Si la reserva es insuficiente, el margen de solvencia puede estar sobreestimado. En cambio, una reserva adecuada contribuye a mostrar una posición financiera sólida frente a supervisores, inversores y reaseguradores.

¿Qué papel tiene la tecnología en el cálculo de la reserva de primas no devengadas?

La tecnología es esencial, sobre todo en aseguradoras con miles de pólizas activas. Los sistemas permiten calcular la reserva póliza a póliza de forma automatizada, actualizarla cuando cambian las condiciones y generar reportes detallados. Sin estas herramientas, mantener un control preciso y frecuente de la reserva sería muy complejo y costoso.

¿Dónde encaja la reserva de primas no devengadas dentro de la contabilidad de seguros?

Esta reserva encaja dentro del conjunto de provisiones técnicas que definen la situación financiera del negocio asegurador. Forma parte del pasivo del balance y se relaciona directamente con las primas devengadas en la cuenta de resultados. Para entender bien su impacto, conviene revisar la estructura general de la contabilidad de seguros y cómo interactúan todas las reservas.

Conclusión

La reserva de primas no devengadas permite que las primas cobradas se distribuyan en el tiempo de forma coherente con la cobertura efectivamente prestada. Gracias a ella, los estados financieros muestran con mayor precisión los ingresos reales de cada periodo y los compromisos pendientes de la aseguradora.

Si trabajas o estudias temas relacionados con seguros, entender esta reserva te ayudará a interpretar mejor balances, cuentas de resultados y análisis de solvencia. También te permitirá detectar si una cartera está creciendo de forma sana o si existen desequilibrios entre primas, reservas y siniestralidad.

A partir de ahora, cuando revises pólizas, resultados o informes técnicos, podrás identificar el papel que juega la reserva de primas no devengadas en cada cifra. Te invitamos a seguir explorando otros contenidos sobre IFRS 17 y sobre contabilidad de seguros para completar tu visión del negocio asegurador y su tratamiento contable integral.

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