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¿Cómo contabilizar un préstamo bancario?

cómo contabilizar un préstamo bancario

Para contabilizar un préstamo bancario, necesitas usar la cuenta 572 en el debe por el dinero recibido y la cuenta 170 o 520 en el haber, según el plazo. Los intereses se registran como gasto financiero en la cuenta 662. A continuación verás cada asiento con ejemplos prácticos y cuadros de amortización.

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¿Qué es un préstamo bancario en contabilidad?

Un préstamo bancario es una operación en la que el banco entrega dinero a la empresa y, a cambio, la empresa asume la obligación de devolverlo en fechas pactadas. En contabilidad se interpreta como una fuente de financiación ajena, porque el dinero no es propio y genera una deuda.

Lo interesante no es solo “tener el dinero”, sino entender qué parte de cada pago reduce la deuda y qué parte es coste. Por eso, el préstamo se registra separando el principal pendiente de los intereses y, cuando procede, de comisiones y otros gastos asociados.

Desde el punto de vista del balance, el préstamo incrementa el pasivo (deudas) y, a la vez, aumenta la tesorería cuando se recibe el dinero. En la cuenta de pérdidas y ganancias, los intereses se reflejan como gasto financiero a medida que se devengan, aunque el pago se haga después.

También es clave el plazo. No se contabiliza igual una deuda que vence en más de un año que otra que se paga en los próximos 12 meses. Esa diferencia afecta a la lectura del balance, al análisis de liquidez y a cómo presentar correctamente las obligaciones con el banco.

Antes de ver asientos, conviene recordar una idea práctica: el extracto del banco no siempre “explica” el asiento. El banco puede cobrar una cuota con un único cargo, pero contablemente suele dividirse en amortización de principal, intereses y, a veces, comisiones o seguros.

Y todavía queda un punto que suele causar dudas: en algunos casos, el préstamo no se registra por el importe recibido “sin más”, sino aplicando el criterio de coste amortizado. A continuación se verá cuándo ocurre, cómo se calcula el tipo efectivo y qué asientos lo reflejan.

Cuentas contables implicadas en un préstamo bancario

Para registrar un préstamo se usan cuentas de tesorería, deudas y gastos financieros. La elección exacta depende del plazo (largo o corto), de si existen comisiones y de si se aplica coste amortizado.

En el Plan General Contable español, lo habitual es combinar la cuenta de bancos (572) con cuentas de deudas a largo o corto plazo, y llevar los intereses a gastos financieros. A continuación tienes un resumen orientativo.

TipoCuentaNombre habitual¿Cuándo se usa?
Tesorería572Bancos e instituciones de crédito c/c vistaEntrada y salida de dinero por el préstamo.
Pasivo (largo plazo)170Deudas a largo plazo con entidades de créditoParte de la deuda con vencimiento superior a 12 meses.
Pasivo (corto plazo)520Deudas a corto plazo con entidades de créditoParte de la deuda que vence dentro de los próximos 12 meses.
Gasto financiero662Intereses de deudasIntereses del préstamo devengados.
Gasto financiero669Otros gastos financierosGastos financieros distintos de intereses (según el caso).

Cuentas de pasivo: 170 y 520

Las cuentas 170 y 520 representan la deuda con el banco. La diferencia principal es el plazo: 170 recoge la parte a largo plazo y 520 la parte a corto plazo. Esta separación ayuda a entender qué pagos “aprietan” más la tesorería en el próximo año.

En la práctica, un mismo préstamo puede estar “partido” entre 170 y 520. Por ejemplo, si quedan 3 años por pagar, la suma total pendiente es deuda, pero la porción que vencerá en los siguientes 12 meses se presenta como corto plazo.

Esto conecta con la lógica de las cuentas de balance y cuentas de resultado: la deuda vive en el balance, mientras que los intereses afectan al resultado del ejercicio. Tenerlo claro evita mezclar amortización del principal con gasto.

Cuentas de gastos financieros: 662 y 669

La cuenta 662 se utiliza para los intereses devengados del préstamo. Lo relevante es que los intereses se registran por devengo, aunque el banco los cobre dentro de una cuota mensual junto con el principal.

La cuenta 669 suele reservarse para otros gastos financieros que no encajan como “intereses puros”. Dependiendo del caso, ahí pueden terminar ciertos gastos bancarios con naturaleza financiera. Si una comisión forma parte del cálculo del coste amortizado, su tratamiento puede cambiar.

Una confusión típica es llevar a 662 todo lo que cobra el banco. Si en la cuota hay comisiones o seguros, conviene separar conceptos. Así el margen financiero queda más limpio y los estados contables se interpretan mejor.

Cuenta de tesorería: 572

La cuenta 572 refleja el movimiento real del dinero en la cuenta bancaria. Cuando el banco ingresa el préstamo, la empresa ve un aumento de saldo, y eso se contabiliza en el debe de 572.

Después, cada cargo de cuota saldrá por la 572 en el haber, pero contablemente no “todo” será gasto. Una parte reducirá la deuda (170/520) y otra parte será gasto financiero (662). Esa separación es lo que convierte un simple extracto en un asiento correcto.

Asiento contable al recibir el préstamo bancario

Cuando el banco concede el préstamo, el primer objetivo es reflejar dos hechos: entra dinero en la cuenta bancaria y nace una deuda. En ese momento, todavía no existe gasto por intereses, porque los intereses se devengan con el tiempo.

La cuenta de deuda que se usa depende del plazo. Si el vencimiento es superior a un año, se utiliza la 170. Si el préstamo nace directamente como corto plazo, se usa la 520. En préstamos a largo, más adelante se reclasifica la parte que pasa a corto.

Ejemplo práctico de concesión del préstamo

Supón que el banco concede 50.000 € a devolver en 3 años y los ingresa en la cuenta corriente. El asiento de entrada del dinero y reconocimiento de la deuda sería el siguiente.

Se registra el préstamo como deuda a largo plazo porque el vencimiento total supera los 12 meses. A continuación, el asiento:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
572Entrada de fondos del préstamo50.000
170Deuda con entidad de crédito a largo plazo50.000

Contabilización de los gastos de formalización

Los gastos de formalización pueden incluir notaría, gestoría, tasación o comisiones bancarias. Su contabilización depende de su naturaleza y de si se consideran directamente gasto del ejercicio o si ajustan el coste del pasivo bajo coste amortizado.

Para ilustrar el caso sencillo (sin entrar aún en coste amortizado), supón que se paga una gestoría de 300 € más IVA (63 €) por la formalización, con cargo en cuenta bancaria. A continuación, un ejemplo de asiento de gasto por servicio:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
623Servicios profesionales (formalización)300
472IVA soportado63
572Pago por banco363

¿Cómo contabilizar el pago de las cuotas del préstamo?

La cuota del préstamo suele traer “todo mezclado”: una parte reduce deuda y otra parte son intereses. Para contabilizarla bien, necesitas el detalle: cuadro de amortización, recibo del banco o desglose de intereses del periodo.

Si el banco carga una cuota mensual, el asiento no se hace contra una sola cuenta de gasto. Se separa la reducción del principal (170/520) y el gasto por intereses (662). Si hay comisiones, se analizan aparte.

Asiento del pago de principal e intereses

Supón una cuota de 1.600 €, donde 1.450 € corresponden a amortización de principal y 150 € son intereses del mes. En este ejemplo, la deuda que se amortiza está en la 520 porque se trata de la parte a corto plazo.

A continuación, el asiento del pago de la cuota:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
520Amortización de principal1.450
662Intereses del periodo150
572Pago de la cuota por banco1.600

Ejemplo con cuadro de amortización

Un cuadro de amortización te indica, periodo a periodo, cuánto pagas de intereses y cuánto reduces de principal. Sin ese dato es fácil equivocarse, sobre todo al inicio del préstamo, cuando los intereses suelen ser más altos.

Ejemplo simple de 3 meses (cifras ilustrativas) para ver la lógica del desglose:

MesCuota (€)Intereses (€)Amortización principal (€)Saldo pendiente (€)
11.6001501.45048.550
21.6001471.45347.097
31.6001441.45645.641

Reclasificación del préstamo de largo a corto plazo

En préstamos a largo plazo, lo normal es que al cierre del ejercicio se revise qué parte de la deuda vence en los próximos 12 meses. Esa parte ya no debe figurar como largo plazo, porque en realidad se exigirá a corto.

Esta reclasificación no cambia la deuda total, pero sí mejora la presentación del balance. Además, facilita que puedas comparar años y entender si la empresa afronta un año “cargado” de vencimientos.

¿Cuándo realizar el traspaso?

La reclasificación suele hacerse al cierre del ejercicio (por ejemplo, el 31/12) o cuando preparas estados financieros intermedios. El criterio práctico es mirar el calendario de pagos del siguiente año natural o de los 12 meses siguientes.

Se traspasa a corto plazo la parte del principal que vencerá dentro de ese periodo. No se reclasifican intereses futuros, porque no son deuda actual; los intereses se reconocerán por devengo conforme pase el tiempo.

Asiento de reclasificación

Supón que, al cierre, quedan 30.000 € pendientes en la 170, y que 10.000 € vencen durante el próximo año. En ese caso, se traspasa esa parte a la 520.

A continuación, el asiento de reclasificación:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
170Traspaso de deuda a corto plazo10.000
520Deuda con entidades de crédito a corto plazo10.000

Contabilización de préstamos a coste amortizado

En algunos préstamos, el coste real no coincide con el interés nominal, porque existen comisiones de apertura, gastos directamente atribuibles o incluso descuentos. En esas situaciones, la contabilidad puede exigir reflejar el préstamo por su coste amortizado.

La idea es sencilla: en vez de reconocer todos los gastos al inicio, se integran en el “coste” del préstamo y se van imputando a resultados a lo largo de su vida, mediante el tipo de interés efectivo.

¿Qué es el coste amortizado?

El coste amortizado es un criterio de valoración por el que el pasivo financiero se registra inicialmente ajustado por ciertos costes de transacción, y luego se actualiza con el devengo financiero calculado con un tipo efectivo.

En términos prácticos: si el banco entrega 50.000 € pero cobra una comisión inicial, el préstamo “cuesta” más que el nominal. Con coste amortizado, esa diferencia se reparte en el tiempo como mayor gasto financiero, en lugar de cargarla toda el primer día.

Cálculo del tipo de interés efectivo (TIE)

El TIE es el tipo que iguala el valor actual de los pagos futuros con el importe neto recibido al inicio. Dicho de forma simple: es el tipo “real” que hace que el préstamo encaje matemáticamente, teniendo en cuenta comisiones y flujos.

En la práctica, se calcula con herramientas (hoja de cálculo o software contable) porque implica iteraciones. Lo importante para contabilizar es disponer del cuadro al tipo efectivo, ya que de ahí sale el interés devengado en cada periodo.

Ejemplo de aplicación del coste amortizado

Supón un préstamo nominal de 10.000 € a devolver en un año, con una comisión de apertura de 200 € que el banco descuenta al inicio. La empresa recibe 9.800 € en su cuenta, pero la deuda nominal es 10.000 €.

Si se aplica coste amortizado, una forma común de reflejarlo es reconocer el pasivo por 10.000 € y registrar la diferencia como un ajuste que se irá llevando a gasto financiero. A continuación, un asiento inicial ilustrativo usando una cuenta de ajustes del PGC (intereses a distribuir):

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
572Importe neto recibido9.800
272Gastos por intereses diferidos (ajuste del pasivo)200
520Deuda a corto plazo con entidad de crédito10.000

Tratamiento contable de comisiones y gastos vinculados

Las comisiones y gastos vinculados suelen ser el punto donde más se duda, porque no todos se registran igual. La clave es distinguir si son gastos por servicios externos, impuestos indirectos deducibles o costes directamente atribuibles a la obtención del préstamo.

Además, hay gastos que el banco carga directamente en cuenta y otros que se pagan a terceros. En ambos casos, el soporte (factura o liquidación) es lo que te permite decidir el tratamiento contable correcto.

Comisión de apertura

Si el banco cobra una comisión de apertura y la carga directamente en cuenta, puedes encontrar dos enfoques según el marco aplicable y la relevancia: llevarla a gasto financiero del periodo o integrarla en el coste amortizado.

Ejemplo sencillo de registro como gasto financiero en el momento del cargo: comisión 200 € (exenta de IVA en muchos casos bancarios, según operación). A continuación, el asiento:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
669Comisión de apertura (gasto financiero)200
572Cargo en banco200

Gastos de estudio y notaría

Los gastos de estudio, notaría o registro suelen venir con factura. Si hay IVA, se contabiliza como IVA soportado deducible cuando proceda. La cuenta de gasto dependerá de la naturaleza del servicio (por ejemplo, servicios profesionales).

Ejemplo: Notaría: 500 € + IVA 105 €, pagado por banco. A continuación, el asiento:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
623Notaría (servicios profesionales)500
472IVA soportado105
572Pago por banco605

Ejemplo completo de contabilización paso a paso

Ver un préstamo de principio a fin ayuda a que el proceso se vuelva mecánico. La idea es repetir siempre el mismo patrón: entrada de dinero, reclasificación cuando toca, registro de cada cuota separando principal e intereses y ajustes por comisiones si existen.

Este ejemplo también te sirve para conectar el préstamo con otros hechos contables. Por ejemplo, si compras un activo y lo pagas con el dinero del préstamo, el registro de la compra se hace aparte, igual que en un asiento contable de compra a crédito, pero adaptado a que el acreedor es el banco.

Datos del préstamo

Supón estas condiciones: préstamo de 24.000 €, plazo 2 años, cuotas mensuales constantes, tipo de interés nominal anual 6%. Para simplificar, se muestra un resumen anual con cifras redondeadas y lógica financiera típica.

Se asume que el banco ingresa los 24.000 € íntegros y que no hay comisiones iniciales en este ejemplo. La deuda nace como de largo plazo, y al cierre del primer año se reclasifica la parte a pagar el año siguiente.

Cuadro de amortización financiero

En vez de listar 24 meses, se presenta un cuadro anual resumido (redondeado) para ver el patrón: al inicio se pagan más intereses y, con el tiempo, el saldo baja y los intereses también.

A continuación, el resumen anual orientativo:

EjercicioPagos del año (€)Intereses del año (€)Amortización principal (€)Saldo final (€)
Año 112.7801.26011.52012.480
Año 212.78030012.4800

Asientos contables de cada ejercicio

Primero, el ingreso del préstamo. Se registra la entrada de tesorería y la deuda a largo plazo. A continuación, el asiento de concesión:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
572Ingreso del préstamo24.000
170Deuda a largo plazo con entidad de crédito24.000

Durante el Año 1, se registran pagos. Para no repetir 12 asientos, se muestra un asiento resumen anual con el total pagado, separando intereses y amortización del principal. Se asume que la amortización se aplica contra la parte reclasificada a corto cuando corresponda.

A continuación, asiento resumen de pagos del Año 1 (cifras del cuadro):

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
520Amortización de principal (pagos Año 1)11.520
662Intereses devengados (Año 1)1.260
572Pagos por banco (Año 1)12.780

Al cierre del Año 1, se reclasifica el principal que se pagará en el Año 2. En este ejemplo, el saldo final es 12.480 €, que vence dentro de los próximos 12 meses, por lo que pasa a 520.

A continuación, asiento de reclasificación al cierre del Año 1:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
170Traspaso a corto del saldo pendiente12.480
520Deuda a corto plazo con entidad de crédito12.480

Durante el Año 2, se paga el resto del préstamo. Igual que antes, se resume el total anual: intereses 300 € y principal 12.480 €.

A continuación, asiento resumen de pagos del Año 2:

CuentaConceptoDebe (€)Haber (€)
520Amortización de principal (pagos Año 2)12.480
662Intereses devengados (Año 2)300
572Pagos por banco (Año 2)12.780

Errores frecuentes al contabilizar préstamos bancarios y cómo evitarlos

Los errores suelen venir de dos fuentes: usar cuentas incorrectas por el plazo o contabilizar la cuota como si todo fuera gasto. También ocurre mucho que se registren comisiones sin soporte o que se ignore el devengo de intereses al cierre.

Corregirlos suele ser fácil cuando tienes una regla clara: separar principal e intereses, revisar vencimientos cada cierre y apoyar cada apunte en documentos (cuadro de amortización, liquidaciones y facturas). A continuación se listan los fallos más habituales.

ErrorQué suele pasarCómo evitarlo
Registrar toda la cuota como gastoSe carga todo a 662/669 y no baja la deuda.Usa el cuadro de amortización para separar intereses (662) y principal (170/520).
No reclasificar a corto plazoLa 170 queda inflada y la 520 no refleja vencimientos próximos.Al cierre, calcula lo que vence en 12 meses y traspásalo a 520.
Confundir comisiones con interesesSe mezclan conceptos y no se entiende el coste real.Identifica cada cargo del banco y sepáralo por naturaleza contable.
No cuadrar el saldo con el bancoLa deuda contable no coincide con el pendiente real.Revisa el saldo vivo del préstamo y concílialo con el mayor de 170/520.
Ignorar el devengo a cierreFaltan intereses del periodo si el banco los carga después.Devenga intereses pendientes cuando proceda, usando la documentación del préstamo.
Soportes incompletosNo hay facturas de notaría o desglose de gastos.Archiva facturas y liquidaciones; sin soporte aumenta el riesgo de errores.

Preguntas frecuentes

¿Qué cuenta se usa para un préstamo a largo plazo?

En el Plan General Contable, lo normal es registrar la deuda a largo plazo con entidades de crédito en la cuenta 170 cuando el vencimiento es superior a 12 meses. Si parte de ese saldo vence dentro del próximo año, esa porción se reclasifica a la 520 al cierre. Así el balance muestra mejor qué parte es exigible a corto y cuál queda a largo.

¿Cómo se contabilizan los intereses devengados?

Los intereses se registran como gasto financiero a medida que se devengan, normalmente en la cuenta 662, aunque el banco los cobre dentro de una cuota única. Para hacerlo bien, necesitas el desglose del periodo: cuánto corresponde a intereses y cuánto a principal. En cierres contables, si hay intereses ya generados pero aún no cobrados, se ajusta el devengo con el soporte del préstamo.

¿Es obligatorio aplicar el coste amortizado en pymes?

El coste amortizado es el criterio general para valorar pasivos financieros en muchos marcos contables, pero en la práctica su aplicación puede depender de la normativa concreta y de la importancia relativa de comisiones y costes. Si los gastos son poco significativos, a veces se opta por simplificaciones razonables. Lo recomendable es mantener un criterio consistente y documentado, y apoyarse en el cuadro del préstamo y en los importes realmente cobrados.

¿Cómo contabilizar un préstamo ICO?

Un préstamo ICO suele contabilizarse con la misma lógica que cualquier préstamo bancario: entrada de fondos a 572 y reconocimiento de deuda en 170 o 520 según plazo. Lo que puede cambiar son las condiciones: periodos de carencia, tipos bonificados o comisiones específicas. Para registrarlo con precisión, conviene usar el cuadro de amortización oficial del préstamo ICO y separar cada cuota en principal e intereses conforme al calendario.

¿Cuándo pasa un préstamo de largo a corto plazo?

Un préstamo “pasa” a corto plazo cuando una parte del principal vence dentro de los próximos 12 meses. Normalmente, se hace el traspaso al cierre del ejercicio, reclasificando desde la 170 hacia la 520 el importe que se pagará el año siguiente. Este ajuste no cambia el total adeudado, pero mejora la presentación del balance y ayuda a evaluar la liquidez y los compromisos inmediatos.

¿Qué asiento se hace si el banco retiene una comisión y no ingresa el total?

Si el banco descuenta una comisión del importe nominal, en la cuenta bancaria entrará menos dinero del que figura como deuda. En ese caso, puedes registrar la deuda por el nominal y reflejar la comisión como gasto financiero del periodo o como ajuste del pasivo si aplicas coste amortizado. Lo importante es que el asiento refleje el efectivo recibido y que el mayor de la deuda coincida con el saldo vivo del préstamo.

¿Cómo se registra un periodo de carencia en el que solo se pagan intereses?

En un periodo de carencia suele ocurrir que no se amortiza principal y solo se pagan intereses. Contablemente, cada pago se lleva a gasto financiero (662) contra la salida de banco (572), manteniendo la deuda sin cambios porque el principal pendiente no baja. Si los intereses se capitalizan (se suman al principal), entonces sí aumentaría la deuda, y habría que registrar ese incremento según lo pactado y documentado.

¿Se pueden contabilizar las cuotas de forma agrupada en lugar de mes a mes?

Se puede resumir por periodos (por ejemplo, asiento mensual o incluso anual) si la empresa lo hace de forma consistente y puede justificar el desglose correcto entre intereses y principal. El riesgo de agrupar demasiado es perder control y equivocarse en el saldo pendiente o en los intereses del ejercicio. Si agrupas, apóyate siempre en el cuadro de amortización y en los extractos para no mezclar periodos ni conceptos.

¿Qué pasa si el banco cobra una cuota con un importe distinto al cuadro?

Si el banco carga una cuota diferente, lo primero es identificar el motivo: comisión adicional, seguro, redondeo, cambio de tipo o un ajuste puntual. No conviene “forzar” el asiento para que encaje con el cuadro antiguo; lo correcto es contabilizar lo que realmente ha ocurrido, separando cada concepto. Después, actualiza el cuadro o solicita al banco la liquidación corregida para que el saldo vivo coincida con tu contabilidad.

¿Cómo se relaciona el préstamo con el resto de la contabilidad financiera de la empresa?

El préstamo afecta a varias piezas a la vez: aumenta tesorería al inicio, incorpora una deuda en el balance y genera gastos financieros conforme pasa el tiempo. Además, influye en ratios y en cómo se interpreta la situación de corto y largo plazo. Cuando lo integras bien, puedes entender mejor por qué el resultado del año incluye intereses aunque el dinero se recibiera antes, y por qué el balance separa vencimientos.

Conclusión

Cuando registras un préstamo bancario, lo esencial es reflejar con claridad el dinero que entra y la deuda que nace, y después separar cada pago entre principal e intereses. Si mantienes esa lógica desde el primer asiento, todo lo demás encaja con facilidad. El objetivo es que tus cuentas representen lo que realmente debes y lo que realmente te cuesta financiarte.

A lo largo del artículo has visto qué cuentas se usan con más frecuencia, cómo se contabiliza la concesión, cómo se registran las cuotas y cuándo reclasificar de largo a corto plazo. También has repasado el papel de comisiones y gastos, y qué cambia cuando aplicas coste amortizado. Con estas piezas puedes llevar el control del saldo vivo y del gasto financiero de forma ordenada.

Al final, la tranquilidad viene de tener el cuadro de amortización y los soportes bien atados a tus asientos. Si lo trabajas así, tu balance y tu resultado se vuelven mucho más fáciles de leer y explicar. En este sitio web hay más contenidos relacionados para seguir profundizando en registros habituales y criterios que se repiten en el día a día contable.

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