
Antes de que una empresa minera extraiga su primer gramo de mineral, ya existe una obligación contable que muchos pasan por alto: registrar correctamente la concesión que le da derecho a operar. No es un trámite administrativo ni un gasto menor. Es un activo intangible que entra al balance con reglas precisas, y entenderlas desde el principio te ahorra errores que son difíciles de corregir después.

¿Qué es una concesión minera en términos contables?
Una concesión minera es el derecho que el Estado otorga a una persona natural o jurídica para explorar y explotar los recursos minerales ubicados dentro de un área geográfica delimitada. Desde la perspectiva contable, ese derecho no se trata como un simple gasto operativo: se reconoce como un activo intangible, porque genera beneficios económicos futuros que la empresa controlará durante la vigencia del título.
Para que una concesión minera califique como activo en los estados financieros, debe cumplir dos condiciones básicas: que la empresa tenga el control sobre los beneficios económicos que produce y que esos beneficios sean probables. En la práctica, cuando se paga para obtener o adquirir una concesión, ambas condiciones suelen darse por satisfechas desde el momento en que se formaliza el título.
Diferencia entre concesión minera y propiedad del subsuelo
Un malentendido frecuente al estudiar contabilidad minera es confundir la concesión con la propiedad del yacimiento. En la mayoría de los ordenamientos jurídicos latinoamericanos, los recursos minerales del subsuelo son propiedad del Estado, no de quien los explota. La empresa únicamente adquiere el derecho temporal y exclusivo de explorar o extraer esos recursos dentro del área concesionada. Por eso, lo que entra al balance no es el mineral en sí, sino el derecho jurídico de acceder a él.
Esta distinción tiene consecuencias directas en la contabilización: el valor registrado como activo intangible corresponde al costo pagado para obtener ese derecho, no al valor estimado de las reservas minerales del yacimiento. Las reservas se gestionan de forma separada en la memoria financiera y sirven como base para calcular la amortización, pero no forman parte del importe en libros de la concesión.
¿Cuándo se reconoce como activo en los estados financieros?
El reconocimiento ocurre en el momento en que la empresa obtiene el control efectivo sobre el derecho y puede cuantificar su costo con fiabilidad. En términos prácticos, esto sucede cuando se formaliza la transferencia del título o cuando se efectúa el pago al Estado o al vendedor privado que cedió la concesión. Antes de ese momento, los gastos previos —como estudios de factibilidad o trámites administrativos— se tratan como gastos del período, salvo que la política contable de la empresa permita capitalizarlos bajo la NIIF 6.
Marco normativo: NIIF 6, NIC 38 y su relación
La contabilización de concesiones mineras no responde a una única norma, sino a un conjunto articulado de estándares internacionales cuya aplicación depende de la etapa en que se encuentre la empresa. Entender qué norma aplica en cada momento es el primer paso para evitar registros incorrectos.
¿Qué regula la NIIF 6 en el sector minero?
La NIIF 6 (Exploración y Evaluación de Recursos Minerales) fue emitida como una norma provisional para cubrir el vacío que existía en la contabilización de los costos previos a la producción. Su alcance se limita a los desembolsos de las fases de exploración y evaluación, es decir, a los gastos que se generan desde que una empresa obtiene el derecho a explorar hasta que se determina si el yacimiento es técnica y comercialmente viable.
Una de las características más particulares de la NIIF 6 es que permite cierta flexibilidad: cada empresa puede definir su propia política contable para capitalizar o gastar esos costos, siempre que la aplique de forma consistente. Esto contrasta con otras normas que son mucho más prescriptivas. Sin embargo, esa flexibilidad tiene un límite: cuando existen indicios de que el activo de exploración ha perdido valor, la empresa debe reconocer el deterioro sin importar la política que haya elegido.
¿Cuándo aplica la NIC 38 a las concesiones?
La NIC 38 (Activos Intangibles) es la norma de referencia para la concesión minera en sí misma, es decir, para el derecho legal que se adquiere antes o independientemente de cualquier actividad de exploración. Cuando una empresa compra una concesión ya titulada en el mercado secundario, o cuando el Estado la otorga a cambio de un pago formal, ese activo se reconoce y mide conforme a la NIC 38.
La misma norma, sin embargo, excluye expresamente los desembolsos por exploración y extracción de recursos minerales. Por eso existe la necesidad de combinar ambas normas: la NIC 38 rige el reconocimiento inicial de la concesión como activo intangible adquirido, mientras que la NIIF 6 gobierna los costos posteriores de exploración y evaluación que se incurren durante la vigencia de ese derecho.
| Norma | ¿Qué cubre? | Etapa del ciclo minero | Modelo de medición posterior |
|---|---|---|---|
| NIC 38 | Concesión adquirida (derecho legal) | Antes de la exploración o fase de explotación | Costo o revaluación (si hay mercado activo) |
| NIIF 6 | Costos de exploración y evaluación | Exploración y evaluación | Costo o valor razonable (política propia) |
| NIC 16 / NIC 38 | Activos de desarrollo y producción | Desarrollo y explotación | Costo menos depreciación/amortización |
Etapas del ciclo minero y su tratamiento contable
El ciclo de un proyecto minero atraviesa fases bien diferenciadas, y cada una de ellas genera costos que reciben un tratamiento contable distinto. Identificar correctamente en qué etapa se encuentra la empresa en cada momento es tan importante como conocer las normas aplicables, porque determina si un desembolso se capitaliza o se lleva al resultado del período.
Fase de exploración y evaluación
La fase de exploración comienza cuando la empresa obtiene el derecho legal a explorar una zona y termina cuando se establece si el yacimiento es viable técnica y comercialmente. Durante este período, los costos típicos incluyen estudios geológicos, perforaciones de reconocimiento, análisis de muestras y honorarios de consultores especializados. Bajo la NIIF 6, la empresa puede elegir entre capitalizarlos —registrarlos como activo de exploración— o reconocerlos directamente como gasto.
Si opta por capitalizarlos, los costos quedan registrados como activos de exploración y evaluación, que pueden clasificarse como intangibles o como activos tangibles dependiendo de su naturaleza. Una perforadora de uso temporal sería tangible; los resultados de los estudios técnicos, intangibles. Estos activos no se amortizan mientras la empresa no tome una decisión sobre el proyecto, pero sí deben evaluarse periódicamente para detectar deterioro.
Fase de desarrollo
Una vez confirmada la viabilidad del proyecto, la empresa entra en la fase de desarrollo: construye la infraestructura, realiza las excavaciones necesarias y prepara el yacimiento para la producción. Aquí la NIIF 6 ya no aplica. Los costos de desarrollo se capitalizan bajo los criterios generales de la NIC 16 (para activos tangibles como maquinaria y túneles) o la NIC 38 (para intangibles como estudios técnicos de ingeniería). En esta etapa también se producen los costos de desbroce en minería, que tienen su propio tratamiento contable dependiendo de si se relacionan con la producción actual o futura.
Los activos de desarrollo no se deprecian ni amortizan hasta que la mina entra en producción. Es un principio lógico: si todavía no generan ingresos, no tiene sentido distribuir su costo. Cuando la producción comienza, esos activos pasan a depreciarse o amortizarse, típicamente usando el método de unidades de producción.
Fase de explotación
La fase de explotación es el corazón económico del proyecto: la empresa extrae el mineral, lo procesa y lo vende. Contablemente, en esta etapa todos los activos que se venían acumulando —la concesión, los costos de exploración capitalizados y los de desarrollo— comienzan a amortizarse o depreciarse en función de las reservas extraídas. Además, durante la explotación surgen otras obligaciones contables relevantes, como la provisión para el cierre de mina y los costos de remediación ambiental minera, que deben reconocerse desde el momento en que la empresa asume esa obligación.
En esta fase también es relevante el concepto de stripping ratio, que mide la relación entre el material estéril removido y el mineral útil extraído. Cuando el stripping de producción genera acceso a reservas futuras, una porción del costo puede capitalizarse como activo intangible separado, en lugar de reconocerse directamente en el costo del período.
Reconocimiento inicial de la concesión minera
El reconocimiento inicial es el momento en que la concesión minera aparece por primera vez en el balance de la empresa. La norma establece que debe medirse al costo de adquisición, que incluye todos los desembolsos directamente atribuibles a poner el activo en condiciones de uso. No es simplemente el precio pagado al Estado o al vendedor: hay componentes adicionales que también forman parte del valor inicial.
Costo de adquisición y componentes capitalizables
El costo inicial de una concesión minera se construye sumando varios elementos. A continuación se presentan los componentes que, según la NIC 38, integran el valor reconocido en el balance:
- Precio de compra o pago al Estado: El monto abonado directamente para adquirir el título de la concesión, sea en una transacción de mercado secundario o mediante el pago de los derechos administrativos correspondientes.
- Aranceles e impuestos no recuperables: Los tributos pagados para formalizar la transacción que no pueden recuperarse mediante devolución o crédito fiscal. Si el IVA es recuperable, no forma parte del costo.
- Honorarios legales y notariales: Los gastos directamente vinculados a la inscripción del título en el registro minero y a la formalización del contrato de concesión.
- Costos de tasación técnica: Los honorarios de geólogos o ingenieros contratados específicamente para evaluar y formalizar la concesión antes de su registro como activo.
No forman parte del costo inicial los gastos generales de administración, los costos de capacitación del personal ni los desembolsos incurridos antes de que la empresa tome la decisión de adquirir la concesión. Esos conceptos van directamente al resultado del período.
Derecho de vigencia: ¿Se capitaliza o se gasta?
El derecho de vigencia es el pago anual que el titular de una concesión minera debe hacer al Estado para mantener su validez. Su tratamiento contable genera controversia frecuente entre contadores especializados en el sector. La respuesta depende del momento y de la naturaleza de ese pago dentro del ciclo minero.
Durante la fase de exploración, si la empresa ha optado por capitalizar los costos bajo la NIIF 6, el derecho de vigencia puede integrarse al activo de exploración, ya que mantener la concesión vigente es una condición necesaria para continuar con las actividades de reconocimiento del yacimiento. En cambio, durante la fase de explotación, cuando la concesión ya está plenamente operativa, el derecho de vigencia suele reconocerse como un gasto del período en la medida en que corresponde a la manutención de un activo que ya está siendo usado, no a su mejora o ampliación.
¿Cómo se amortiza una concesión minera?
La amortización de una concesión minera responde a una lógica diferente a la de los intangibles convencionales. Mientras que una patente o una marca se amortizan por años, la concesión minera distribuye su costo en función del recurso que se va extrayendo. Esto tiene sentido económico: el activo se consume conforme se agota el yacimiento, no simplemente porque pasa el tiempo.
Método de unidades de producción
El método de unidades de producción es el más utilizado y el que mejor refleja el patrón de consumo económico de una concesión minera. Su mecánica es directa: se divide el costo total del activo entre las reservas totales probadas y probables del yacimiento, y el resultado es la tasa de amortización por unidad extraída (por tonelada, por onza, por metro cúbico, según el mineral de que se trate).
La fórmula de aplicación es la siguiente:
Fórmula: Método de unidades de producción
Tasa por unidad
(Costo – Valor residual) ÷ Reservas totales
Amortización del período
Tasa por unidad × Producción del período
Ejemplo: Concesión con costo de $600.000, reservas de 10.000.000 TM y producción anual de 2.500.000 TM → Amortización anual = $150.000
Una particularidad importante de este método es que las reservas mineras estimadas pueden cambiar con el tiempo. Cuando se actualizan las estimaciones geológicas, la tasa de amortización se recalcula de forma prospectiva, es decir, desde ese momento hacia delante, sin corregir los períodos anteriores. Esto se conoce como un cambio en la estimación contable y se trata conforme a la NIC 8.
Método lineal: ¿Cuándo es aplicable?
El método lineal distribuye el costo de la concesión en partes iguales durante su vida útil estimada en años. Su aplicación en concesiones mineras es menos frecuente y generalmente se justifica en dos situaciones: cuando no existen estimaciones confiables de reservas —por ejemplo, en proyectos en etapa temprana de exploración— o cuando la producción anual es tan irregular que el método de unidades de producción generaría amortizaciones volátiles y poco informativas para el usuario de los estados financieros.
La vida útil para el método lineal se determina considerando el período que cubre el título de la concesión, las perspectivas de renovación y el tiempo estimado de producción. Si el título tiene una vigencia de veinte años, pero la empresa estima que el yacimiento se agotará en doce, el período de amortización será de doce años, no de veinte, porque prevalece el criterio económico sobre el jurídico.
Asientos contables paso a paso
Los registros contables de una concesión minera siguen una secuencia lógica que acompaña el ciclo de vida del activo: adquisición, uso productivo y eventual salida del balance. Cada momento genera asientos específicos que deben reflejarse con claridad en los libros de la empresa.
Registro de la adquisición de la concesión
Cuando la empresa adquiere una concesión minera pagando directamente al Estado o comprándola en el mercado secundario, el asiento de reconocimiento inicial carga la cuenta de intangibles y acredita la cuenta de pago correspondiente. En planes de cuentas como el Plan Contable General Empresarial peruano, la concesión se registra en la cuenta 341 — Concesiones, licencias y otros derechos, subcuenta 3411 Derechos por concesiones.
Registro de la amortización periódica
Una vez que la mina entra en producción, la concesión comienza a amortizarse. Usando el ejemplo anterior —concesión de $600.000, reservas de 10.000.000 TM y producción de 2.500.000 TM en el primer año— la amortización correspondiente a ese período es de $150.000. El asiento carga la cuenta de amortización y acredita la amortización acumulada del intangible.
Baja contable por agotamiento o abandono
Cuando el yacimiento se agota completamente o la empresa decide abandonar la concesión antes de su vencimiento, el activo debe darse de baja en el balance. Si la amortización acumulada ha llegado a igualar el costo original, la baja no genera impacto en el resultado: se eliminan simultáneamente el activo bruto y su amortización acumulada. Sin embargo, si queda un importe en libros sin amortizar, ese saldo se reconoce como pérdida por baja de activos en el estado de resultados.
En el caso de un abandono por decisión estratégica —por ejemplo, cuando los precios del mineral hacen inviable la explotación— es habitual que la baja esté precedida por un reconocimiento de deterioro. La diferencia práctica es que el deterioro puede revertirse si las condiciones cambian, mientras que la baja es definitiva y no tiene vuelta atrás.
Deterioro del valor de una concesión minera
El deterioro es uno de los conceptos más complejos en la contabilización de concesiones mineras, porque requiere evaluar si el valor en libros del activo es recuperable a partir de los flujos futuros que generará. Esta evaluación no se hace de forma automática cada año: solo se activa cuando aparecen señales de que algo ha cambiado en las condiciones del proyecto o del entorno.
Indicadores que activan el test de deterioro
La NIIF 6 establece una lista específica de indicadores que obligan a la empresa a evaluar si sus activos de exploración se han deteriorado. Estos indicadores son señales de alarma, no certezas de pérdida, pero cuando se presentan, la empresa no puede ignorarlos.
- Vencimiento o extinción del derecho: Si el plazo de la concesión ha expirado o está próximo a vencer sin posibilidades reales de renovación, el activo probablemente ya no tiene valor recuperable.
- Falta de presupuesto para exploración: Cuando la empresa no tiene ni planea destinar recursos suficientes para continuar con los trabajos de exploración, los costos capitalizados deberían evaluarse para deterioro.
- Decisión de no continuar el proyecto: Si la dirección ha tomado la decisión formal de no avanzar con la exploración o el desarrollo, existe una señal clara de que el activo no generará los beneficios esperados.
- Caída sostenida en el precio del mineral: Una reducción significativa y prolongada en el valor de mercado del recurso extraíble puede hacer que el proyecto no sea económicamente viable, lo que deteriora el valor del activo.
¿Cómo se calcula y registra la pérdida por deterioro?
Cuando se confirma el deterioro, la pérdida se calcula como la diferencia entre el importe en libros del activo y su importe recuperable. El importe recuperable es el mayor entre el valor razonable menos los costos de venta y el valor en uso (el valor presente de los flujos futuros esperados del activo). Si el importe en libros supera al recuperable, la diferencia se reconoce directamente en el resultado del período como una pérdida por deterioro.
El asiento de deterioro carga una cuenta de pérdida por deterioro de activos intangibles y acredita directamente el importe en libros de la concesión o el activo de exploración afectado. A diferencia de la amortización, que se acumula en una cuenta separada, el deterioro reduce directamente el valor del activo en libros. Las pérdidas por deterioro registradas bajo la NIIF 6 pueden revertirse en períodos posteriores si las condiciones que las originaron desaparecen, lo que las distingue del tratamiento habitual del deterioro bajo la NIC 36. Para complementar el análisis de los costos involucrados en esta fase, resulta útil revisar el cálculo de los royalties mineros, que también puede incidir en la viabilidad del proyecto y, por ende, en las pruebas de deterioro.
Preguntas frecuentes
¿Las concesiones mineras se deprecian o se amortizan?
Las concesiones mineras se amortizan, no se deprecian. La depreciación se aplica a activos tangibles (maquinaria, edificios, equipos), mientras que la amortización es el término correcto para los activos intangibles. Dado que una concesión minera es un derecho legal intangible, su costo se distribuye mediante amortización a lo largo de su vida útil, que generalmente se determina en función de las reservas estimadas del yacimiento usando el método de unidades de producción.
¿Cuál es la cuenta contable para registrar una concesión minera?
En planes de cuentas basados en el Plan Contable General Empresarial, como el peruano, la concesión minera se registra en la cuenta 34 — Intangibles, específicamente en la subcuenta 341 (Concesiones, licencias y otros derechos), subdividida en 3411 Derechos por concesiones. La cuenta de amortización acumulada asociada es la 3961. En planes de cuentas de otros países, la estructura puede variar, pero el principio es el mismo: la concesión se clasifica dentro del activo no corriente intangible.
¿Qué pasa contablemente si la concesión no produce resultados positivos?
Si tras los trabajos de exploración se concluye que el yacimiento no es técnica o económicamente viable, los costos capitalizados bajo la NIIF 6 deben darse de baja. El importe en libros pendiente de amortizar se reconoce como pérdida en el estado de resultados del período en que se toma la decisión de no continuar. Si previamente se había reconocido un deterioro parcial, ese monto ya está fuera del balance; solo el saldo remanente genera la pérdida final en el momento de la baja definitiva.
¿Cómo afecta el derecho de vigencia a los estados financieros?
El derecho de vigencia es el pago anual que sostiene la validez de la concesión. Su impacto en los estados financieros depende del momento del ciclo minero: si la empresa está en exploración y capitaliza esos costos, el derecho de vigencia aumenta el valor del activo de exploración en el balance. Si la empresa está en explotación, ese pago se reconoce como gasto operativo en el período correspondiente, reduciendo el resultado del ejercicio. En ningún caso el derecho de vigencia incrementa el valor de la concesión original ya reconocida, porque no mejora ni amplía el activo, solo mantiene su vigencia.
¿Qué diferencia hay entre concesión minera y licencia minera en contabilidad?
En términos contables, tanto las concesiones como las licencias mineras se clasifican como activos intangibles y siguen el mismo tratamiento bajo la NIC 38 o la NIIF 6. La diferencia reside en su naturaleza jurídica: la concesión es un derecho real sobre el yacimiento, otorgado por el Estado con mayor permanencia y valor económico; la licencia suele ser un permiso más específico y de alcance más limitado. En la práctica, la distinción contable relevante no es el nombre que usa el ordenamiento jurídico, sino el tipo de beneficios que el derecho genera y la certeza con que pueden estimarse.
¿Se puede revaluar una concesión minera como activo intangible?
La NIC 38 permite el modelo de revaluación para activos intangibles, pero con una condición muy restrictiva: debe existir un mercado activo para ese tipo de activo. En el caso de las concesiones mineras, los mercados activos son poco frecuentes y difíciles de verificar, porque cada concesión es única en términos de localización, tipo de mineral y condiciones geológicas. En la mayoría de los casos prácticos, las empresas mineras aplican el modelo del costo (costo histórico menos amortización acumulada menos deterioro), no el de revaluación, precisamente por la ausencia de un mercado activo suficientemente observable.
¿Qué norma rige la contabilización de concesiones mineras bajo NIIF?
No existe una única norma: la respuesta depende de la etapa del ciclo minero. La NIC 38 rige el reconocimiento inicial de la concesión como activo intangible adquirido. La NIIF 6 regula los costos de exploración y evaluación que se incurren una vez que se tiene el derecho a explorar. La NIC 16 aplica a los activos tangibles de desarrollo. Y la NIC 36 gobierna el deterioro del valor, aunque la NIIF 6 establece reglas específicas para el deterioro de activos de exploración. Para quien inicia en este campo, la clave está en identificar primero la etapa del proyecto y luego determinar qué norma corresponde a cada tipo de costo. La IFRS Foundation publica el texto oficial de la NIIF 6 con acceso libre para consulta.
Conclusión
La contabilización de concesiones mineras combina derecho, economía y normativa contable internacional en un solo activo. Entender que una concesión no es un gasto, sino un intangible con vida útil y reglas específicas de medición, cambia completamente la forma en que te aproximas a los estados financieros de una empresa del sector extractivo. Esa base conceptual es lo que separa un registro técnico de uno que acumula errores difíciles de detectar más adelante.
Lo que has visto en este contenido —el marco normativo, las etapas del ciclo minero, el reconocimiento inicial, la amortización por unidades de producción y los asientos contables— forma un conjunto coherente que puedes aplicar directamente. Cuando te enfrentes a un caso real, el primer paso siempre es identificar la etapa del proyecto; de ahí se desprende la norma aplicable, el tratamiento del costo y el método de amortización correcto.
Si este tema despertó tu interés por la contabilidad del sector extractivo, este sitio web tiene más contenido dedicado a las particularidades financieras de la industria minera. Cada artículo aborda un aspecto distinto del mismo mundo, y juntos te dan una visión cada vez más completa de una especialidad que muy pocos contadores dominan con profundidad.
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