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Normativa contable para sociedades cooperativas

normativa contable para sociedades cooperativas

¿Sabías que una cooperativa puede tener parte de su capital registrado como deuda sin que nadie lo note? La normativa contable para sociedades cooperativas tiene reglas muy específicas que cambian por completo cómo se leen sus estados financieros. Y hay un detalle en especial que sorprende a casi todos los que se acercan por primera vez a este tema.

normativa contable para sociedades cooperativas

Marco legal y regulatorio de la contabilidad cooperativa

Las cooperativas no aplican las mismas reglas contables que una sociedad anónima o una limitada. Tienen un marco normativo propio que combina legislación mercantil, normas contables específicas y leyes autonómicas que, en muchos casos, añaden requisitos adicionales.

El punto de partida es la Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas, que establece la estructura jurídica de estas entidades a nivel estatal. Esta ley define cómo se organiza el capital, cómo se reparten los resultados y qué fondos son obligatorios, todo ello con consecuencias directas en la contabilidad.

Sobre esa base legal, el Ministerio de Economía aprobó una norma contable específica que desarrolla cómo registrar cada operación particular de una cooperativa. Esa norma es la referencia técnica que todo contable debe conocer antes de tocar los libros de una entidad de este tipo.

Marco normativo de la contabilidad cooperativa Ley 27/1999 de Cooperativas Marco jurídico estatal Orden EHA/3360/2010 Normas contables específicas para cooperativas Plan General de Contabilidad (PGC 2007) Aplicación supletoria en lo no previsto Leyes autonómicas Requisitos adicionales por CCAA NIC 32 (referencia) Capital social vs. pasivo financiero La norma estatal prevalece; las autonómicas pueden añadir obligaciones específicas

La Orden EHA/3360/2010 y el Plan General Contable

La Orden EHA/3360/2010, de 28 de diciembre, es la norma técnica más importante para la contabilidad de cooperativas en España. Adapta el Plan General de Contabilidad de 2007 a las particularidades de estas entidades y establece criterios de registro que difieren sustancialmente de los aplicables a cualquier otra empresa.

Esta orden introduce normas de valoración propias para el capital social, los fondos obligatorios y la distribución de excedentes. No sustituye al PGC, sino que lo complementa: todo lo que la orden no regula se resuelve aplicando el Plan General de Contabilidad de forma supletoria.

Para profundizar en cómo se organiza el cuadro de cuentas de estas entidades, es útil revisar el plan de cuentas para cooperativas, donde se explica qué grupos y subgrupos se adaptan frente al PGC general.

Interacción entre leyes autonómicas y normativa estatal

España tiene un sistema competencial en materia cooperativa que complica el panorama normativo. La mayoría de las comunidades autónomas han aprobado sus propias leyes de cooperativas, con requisitos concretos sobre dotaciones a fondos, porcentajes de reservas y plazos de presentación de cuentas.

Cuando existe ley autonómica aplicable, esta prevalece en los aspectos organizativos y societarios. Sin embargo, en materia contable, la Orden EHA/3360/2010 mantiene su vigencia como norma técnica de registro, salvo que la comunidad autónoma haya desarrollado normas contables propias con rango suficiente.

El resultado es que una cooperativa de trabajo asociado en el País Vasco y otra en Andalucía pueden tener requisitos legales distintos, aunque ambas apliquen los mismos criterios contables básicos. Conocer la ley autonómica aplicable es imprescindible antes de cerrar las cuentas.

Ámbito de aplicación y obligatoriedad de la norma

La Orden EHA/3360/2010 es de aplicación obligatoria para todas las cooperativas que formulen sus cuentas conforme al Plan General de Contabilidad, independientemente de su tamaño o actividad. No existe una versión diferenciada para cooperativas pequeñas dentro de esta norma específica.

Las cooperativas que cumplan los umbrales del Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas (PGC-PYME) pueden aplicar ese marco simplificado, pero siempre respetando las particularidades que establece la orden específica para este tipo de entidades.

Las cooperativas de crédito y las cooperativas de seguros quedan fuera de este ámbito: tienen normativa sectorial propia supervisada por el Banco de España y la Dirección General de Seguros, respectivamente. Para cualquier otra cooperativa, la Orden EHA/3360/2010 es de cumplimiento obligatorio sin excepción.

Particularidades del capital social y patrimonio neto

El capital social de una cooperativa funciona de forma muy diferente al de una sociedad mercantil convencional. Su naturaleza variable y la posibilidad de reembolso a los socios crean situaciones contables que no tienen equivalente directo en el PGC general.

A continuación se presentan los elementos patrimoniales más característicos que definen la estructura financiera de estas entidades:

  • Capital social variable: Las aportaciones de los socios pueden aumentar o reducirse con relativa facilidad, lo que obliga a actualizar constantemente la cuenta de capital sin pasar por los procesos de ampliación formal que exige una SA o SL.
  • Aportaciones obligatorias: Son las que cada socio debe realizar como condición para serlo. Su clasificación entre fondos propios y pasivo depende de si la cooperativa puede o no rechazar el reembolso cuando el socio se da de baja.
  • Aportaciones voluntarias: El socio las realiza de forma adicional y, en general, con condiciones de reembolso más flexibles. Su clasificación contable sigue los mismos criterios que las obligatorias.
  • Fondo de Reserva Obligatorio (FRO): Es una reserva de carácter irrepartible entre los socios durante la vida de la cooperativa. Se acumula ejercicio a ejercicio y refuerza la estabilidad patrimonial de la entidad.
  • Fondo de Educación, Formación y Promoción (FEFP): Tiene una finalidad social concreta y, según la norma contable, puede clasificarse como pasivo si existe obligación real de aplicarlo a los fines previstos.
  • Retornos cooperativos pendientes de pago: Cuando la asamblea aprueba un retorno y no se paga de inmediato, surge una deuda con los socios que debe registrarse en el pasivo corriente.

Clasificación de aportaciones: fondos propios o pasivo financiero

Esta es, sin duda, la cuestión más compleja y relevante de la contabilidad cooperativa. El criterio determinante para clasificar una aportación como fondos propios o como pasivo es la capacidad de la cooperativa para rechazar el reembolso cuando un socio solicita su devolución.

Si los estatutos obligan a devolver la aportación en cuanto el socio se da de baja, existe una obligación financiera presente: eso es un pasivo. Si la cooperativa puede denegar o aplazar indefinidamente el reembolso, la aportación puede registrarse como patrimonio neto.

Criterio Fondos propios Pasivo financiero
Reembolso obligatorio al darse de baja No
La cooperativa puede rechazar la devolución No
Plazo de devolución indefinido o no determinado No
Plazo de devolución fijo o determinable No
Remuneración discrecional (no garantizada) No necesariamente

Características de las aportaciones con derecho de reembolso

Cuando una aportación lleva aparejado el derecho a ser reembolsada, su tratamiento contable cambia por completo. A continuación se describen los rasgos que la norma considera para clasificar estas aportaciones:

  • Obligación contractual incondicional: Si los estatutos establecen que la cooperativa debe devolver la aportación al socio que causa baja, existe una obligación que no depende de la voluntad del órgano rector.
  • Plazo de reembolso determinado: Cuando la devolución debe producirse en un tiempo concreto (por ejemplo, en el ejercicio siguiente a la baja), la aportación se clasifica como pasivo corriente o no corriente según ese plazo.
  • Interés mínimo garantizado: Si el socio tiene derecho a una remuneración fija independientemente del resultado, esa remuneración es un gasto financiero, no una distribución de excedentes.
  • Límite estatutario al capital mínimo: La Orden EHA/3360/2010 permite que la parte del capital que no puede reducirse por debajo de un mínimo estatutario se clasifique como fondos propios, aunque el resto sea pasivo.
  • Posibilidad de conversión: Algunas cooperativas prevén que las aportaciones con derecho de reembolso puedan convertirse en aportaciones sin ese derecho, lo que genera un cambio de clasificación en el balance en el momento de la conversión.

Tratamiento del capital social según la NIC 32

La NIC 32 es la norma internacional que regula la presentación de instrumentos financieros. Aunque en España no es de aplicación directa para cooperativas que no cotizan, sus criterios han influido decisivamente en la redacción de la Orden EHA/3360/2010.

Según la NIC 32, un instrumento financiero es un pasivo si genera una obligación contractual de entregar efectivo u otro activo financiero. Aplicado a cooperativas, esto implica que buena parte de su capital social clásico debería registrarse como deuda.

NIC 32 — criterio clave
Una obligación contractual de devolver fondos clasifica el instrumento como pasivo financiero, sin importar cómo lo llame la ley.
Impacto en cooperativas
Las aportaciones con reembolso obligatorio pasan al pasivo. El patrimonio neto real puede ser mucho menor de lo que parece a primera vista.
Adaptación española
La Orden EHA/3360/2010 recoge este principio y lo aplica con matices propios del derecho cooperativo español.

Aportaciones de socios colaboradores y asociados

Las cooperativas pueden admitir socios que no participan en la actividad cooperativizada, pero aportan capital. Se denominan socios colaboradores o asociados según la ley aplicable, y su tratamiento contable tiene particularidades propias.

Socios colaboradores y asociados: puntos contables clave
Clasificación en fondos propios o pasivo
Se aplica el mismo criterio que para los socios ordinarios: si el reembolso es obligatorio, va al pasivo; si la cooperativa puede rechazarlo, va a fondos propios.
Límite del 45 % sobre el total del capital
La Ley 27/1999 fija que las aportaciones de socios colaboradores no pueden superar el 45 % del capital social total, lo que limita su peso en el balance.
Remuneración pactada
El interés o participación en excedentes que reciben estos socios se pacta en el momento de su admisión y puede tener carácter fijo o variable, con impacto directo en la cuenta de resultados.
Registro separado en el balance
La norma exige que las aportaciones de socios colaboradores se presenten de forma diferenciada de las de los socios ordinarios, tanto en fondos propios como en pasivo.

El hecho de que estas aportaciones deban presentarse separadamente permite al lector de las cuentas entender con precisión quién controla realmente la cooperativa y qué parte del capital tiene origen externo a la base social.

Contabilización de fondos obligatorios en cooperativas

La ley exige a todas las cooperativas dotar cada ejercicio al menos dos fondos con cargo al excedente. Su correcto registro contable es obligatorio y tiene impacto directo en el patrimonio neto y en el pasivo del balance.

🏦
Fondo de Reserva Obligatorio
Se acumula en el patrimonio neto como reserva irrepartible
📚
Fondo de Educación y Promoción
Se registra como pasivo si existe obligación real de aplicarlo
⚖️
Porcentaje mínimo legal
Al menos el 20 % del excedente al FRO y el 5 % al FEFP (Ley 27/1999)

Entender la naturaleza contable de cada fondo es esencial para no distorsionar el balance. Un error en su clasificación puede hacer que el patrimonio neto aparezca inflado o que el pasivo quede infravalorado.

Fondo de Reserva Obligatorio (FRO)

El FRO es una reserva de carácter irrepartible durante la vida de la cooperativa y solo puede ser objeto de distribución, en determinadas condiciones, en caso de liquidación. Su naturaleza jurídica como fondo no distribuible lo sitúa inequívocamente en el patrimonio neto.

La dotación mínima obligatoria es del 20 % del excedente disponible, aunque la ley autonómica aplicable puede fijar porcentajes superiores. En Euskadi, por ejemplo, las cooperativas deben dotar al menos el 20 % al FRO, pero las leyes autonómicas pueden incrementar ese porcentaje para tipos específicos de cooperativas.

Contablemente, la dotación se registra con cargo a la cuenta de distribución del excedente y abono a la cuenta del FRO dentro del subgrupo de reservas del patrimonio neto. No genera ningún pasivo porque la cooperativa no tiene obligación de devolver ese importe a ningún socio.

Fondo de Educación, Formación y Promoción (FEFP)

El FEFP tiene una naturaleza contable distinta al FRO. Al existir una obligación legal de destinarlo a actividades concretas (formación, educación, promoción cooperativa), su registro en el pasivo puede ser obligatorio si hay una expectativa real y fundada de aplicación futura.

La Orden EHA/3360/2010 establece que, cuando la dotación al FEFP genera una obligación presente de aplicar los recursos a fines específicos, debe registrarse como un pasivo. En la práctica, esto implica que muchas cooperativas tienen en su pasivo un importe que, por su nombre, parecería una reserva.

Este tratamiento sorprende a quienes se acercan por primera vez a la contabilidad de cooperativas, pero tiene una lógica clara: si existe una obligación de gastar esos fondos en un destino concreto, no son libres para la cooperativa y, por tanto, no son fondos propios.

Aplicación y destino de los recursos del FEFP

¿En qué puede gastarse el FEFP?
Formación de socios y trabajadores
Cursos, talleres y programas de capacitación vinculados al objeto cooperativo.
Educación cooperativa
Difusión de los valores y principios del cooperativismo entre socios y la sociedad.
Promoción de relaciones intercooperativas
Apoyo a iniciativas conjuntas entre cooperativas o con entidades del sector social.
Acciones culturales y sociales
Actividades de interés comunitario vinculadas al entorno donde opera la cooperativa.

Los recursos no aplicados al final del ejercicio no desaparecen: se acumulan y permanecen en el pasivo hasta que la cooperativa los destina a alguno de los fines permitidos. Esa acumulación puede generar un saldo relevante en el balance si no se gestiona con planificación.

Registro contable de las dotaciones y su carácter de pasivo

Asientos tipo: dotación a los fondos obligatorios
Dotación al FRO (patrimonio neto):
Debe Haber
Excedente del ejercicio (distribución) Fondo de Reserva Obligatorio (PN)
Dotación al FEFP (pasivo):
Debe Haber
Excedente del ejercicio (distribución) Fondo de Educación y Promoción (Pasivo)

Cuando el FEFP se aplica efectivamente a su destino, el pasivo disminuye y se reconoce el gasto correspondiente en la cuenta de resultados o directamente contra el fondo.

Determinación y distribución del excedente cooperativo

El excedente de una cooperativa no equivale al beneficio de una empresa ordinaria. La norma distingue entre resultados de operaciones realizadas con socios y resultados de operaciones realizadas con terceros, y cada tipo recibe un tratamiento fiscal y contable diferente.

Esta distinción tiene consecuencias prácticas importantes: los excedentes cooperativos tributan a un tipo reducido en el Impuesto de Sociedades cooperativo, mientras que los extracooperativos lo hacen al tipo general. Separar correctamente ambos resultados no es opcional.

Diferenciación entre resultados cooperativos y extracooperativos

Los resultados cooperativos son los que provienen directamente de la actividad para la que se constituyó la cooperativa, realizados con sus propios socios. Por ejemplo, en una cooperativa de trabajo asociado, los ingresos por la prestación de servicios de sus socios trabajadores generan resultados cooperativos.

Los resultados extracooperativos incluyen los obtenidos con terceros no socios y los derivados de actividades distintas al objeto cooperativo: rendimientos financieros, plusvalías por venta de activos, ingresos por actividades secundarias, entre otros.

La separación contable se realiza llevando cuentas diferenciadas de ingresos y gastos para cada tipo de actividad. Al cierre del ejercicio, el resultado se desglosa en dos partidas que el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias presentan de forma separada.

«La correcta separación entre resultados cooperativos y extracooperativos no solo tiene impacto contable, sino que determina la base imponible diferenciada en el régimen fiscal especial de cooperativas protegidas.»

Cálculo y contabilización del retorno cooperativo

El retorno cooperativo es la parte del excedente que se distribuye entre los socios en proporción a su actividad cooperativizada, no en función del capital aportado. Esta diferencia con el dividendo de una SA es fundamental.

Proceso de cálculo del retorno cooperativo
1
2
3
4
Calcular el excedente bruto antes de dotaciones, sumando resultados cooperativos y extracooperativos por separado.
Deducir las dotaciones obligatorias al FRO y al FEFP según los porcentajes legales o estatutarios.
Determinar el excedente disponible que queda tras las dotaciones y que puede distribuirse entre socios.
Asignar el retorno a cada socio en proporción a su participación en la actividad cooperativizada durante el ejercicio.

Cuando el retorno se aprueba en asamblea y no se paga de inmediato, la cooperativa debe registrar una deuda con los socios. Si ese retorno se incorpora al capital social del socio, se contabiliza como una conversión de pasivo a fondos propios, con los efectos que eso conlleva en el balance.

Tratamiento de las pérdidas y su imputación a los socios

En una cooperativa, las pérdidas no se quedan simplemente como resultado negativo en el balance a la espera de compensación futura. La norma prevé que las pérdidas puedan imputarse directamente a los socios, reduciendo sus aportaciones al capital social.

Opciones para absorber pérdidas en una cooperativa
Compensación con reservas
Si existen reservas voluntarias o el FRO es suficiente, las pérdidas se absorben primero con cargo a ellas.
Imputación a los socios
Si no hay reservas suficientes, la asamblea puede imputar las pérdidas a las aportaciones de cada socio, reduciéndolas proporcionalmente.
Diferimiento temporal
Los estatutos pueden permitir trasladar las pérdidas a ejercicios siguientes si se espera su compensación con futuros excedentes.

Cuando las pérdidas se imputan directamente a los socios, el asiento reduce la cuenta de capital social del socio correspondiente y elimina el saldo negativo del resultado del ejercicio.

Este mecanismo refuerza la responsabilidad de los socios con la marcha de su cooperativa, pero también obliga a llevar un seguimiento individualizado de las aportaciones de cada uno para poder reflejar correctamente la imputación en la contabilidad.

Elaboración de cuentas anuales en sociedades cooperativas

Las cuentas anuales de una cooperativa se componen de los mismos documentos que los de cualquier empresa, pero con modelos y contenidos adaptados a su singularidad. La Orden EHA/3360/2010 incluye los modelos específicos que deben utilizarse.

Documento Particularidad cooperativa
Balance Incluye capital social clasificado entre PN y pasivo; muestra FRO y FEFP de forma diferenciada
Cuenta de pérdidas y ganancias Desglosa resultados cooperativos y extracooperativos en epígrafes separados
Estado de cambios en el patrimonio neto Recoge las variaciones del capital social por altas y bajas de socios durante el ejercicio
Estado de flujos de efectivo Obligatorio solo para cooperativas que no puedan usar el modelo abreviado
Memoria Debe incluir información específica sobre socios, fondos y operaciones con partes vinculadas

Quien ya conoce las diferencias contables entre cooperativa y sociedad limitada comprenderá por qué el modelo de balance de una cooperativa no es simplemente el estándar con otro nombre: las partidas del patrimonio neto y del pasivo se estructuran de forma genuinamente distinta.

Modelos específicos de balance y cuenta de resultados

Estructura simplificada del balance cooperativo
ACTIVO
A) Activo no corriente
B) Activo corriente
PATRIMONIO NETO Y PASIVO
A) Patrimonio neto
— Capital social (parte sin reembolso)
— Fondo de Reserva Obligatorio
— Otras reservas y excedentes
B) Pasivo no corriente
— Capital social (parte con reembolso, l/p)
— FEFP (si clasifica como pasivo)
C) Pasivo corriente
— Capital social (parte con reembolso, c/p)
— Retornos pendientes de pago

La cuenta de pérdidas y ganancias también incorpora epígrafes específicos. Los ingresos cooperativos y los extracooperativos deben desglosarse de forma que el resultado de cada tipo quede perfectamente identificado antes de proceder a la distribución.

Información obligatoria a incluir en la memoria cooperativa

La memoria de una cooperativa debe contener, además de la información estándar del PGC, una serie de apartados específicos que reflejan la naturaleza singular de estas entidades:

  • Número y clases de socios: Hay que informar sobre los socios ordinarios, colaboradores y asociados existentes al cierre, con el capital aportado por cada grupo y los movimientos del ejercicio.
  • Movimientos del capital social: Las altas y bajas de socios generan variaciones constantes en el capital que deben explicarse detalladamente, indicando los importes reembolsados y los nuevos suscritos.
  • Política de reembolso: La memoria debe explicar qué condiciones se aplican al reembolso de aportaciones y en qué plazos, ya que esto afecta directamente a la clasificación de esas aportaciones en el balance.
  • Dotaciones a fondos obligatorios: Se informa del porcentaje aplicado, la base de cálculo y el destino previsto del FEFP si ya está parcialmente aplicado al cierre del ejercicio.
  • Distribución del excedente: La memoria detalla cómo se ha distribuido el excedente entre retornos, dotaciones a reservas y otras aplicaciones, con separación entre resultados cooperativos y extracooperativos.
  • Operaciones con partes vinculadas: Las operaciones entre la cooperativa y sus socios, especialmente si son administradores o si la operación supera determinados umbrales, deben declararse con el nivel de detalle que exige la norma.

Normas de valoración específicas para el sector

La Orden EHA/3360/2010 establece normas de valoración que difieren del PGC general en varios aspectos concretos que afectan a las partidas más características de las cooperativas:

  • Valoración inicial de las aportaciones al capital: Las aportaciones se registran por su valor nominal, pero si existen costes de transacción significativos asociados a la emisión de nuevas aportaciones clasificadas como pasivo, estos se imputan como gasto financiero.
  • Intereses sobre aportaciones clasificadas como pasivo: Los intereses devengados a favor de los socios sobre aportaciones que son pasivo financiero se reconocen como gasto financiero en la cuenta de resultados, no como distribución de excedente.
  • Valoración de operaciones entre la cooperativa y sus socios: Las operaciones con socios que actúan como proveedores o clientes de la cooperativa se valoran por su precio de transacción, que puede diferir del precio de mercado cuando existan razones cooperativas para ello.
  • Registro de los retornos como pasivo: El retorno aprobado por la asamblea y no pagado se reconoce como pasivo en el momento de la aprobación del acuerdo de distribución, no antes.
  • Tratamiento de las pérdidas imputadas a socios: La reducción de las aportaciones del socio por imputación de pérdidas se registra con cargo al capital social y abono a la cuenta de pérdidas y ganancias, eliminando el resultado negativo del balance.

Guía práctica para el cierre contable cooperativo

El cierre contable de una cooperativa requiere seguir una secuencia ordenada. Saltarse pasos o hacerlos en el orden incorrecto genera errores que son difíciles de corregir una vez depositadas las cuentas.

Fase 1 — Revisión de saldos
Comprobar que todos los movimientos del ejercicio están correctamente registrados y que los saldos concilian con los extractos y documentos soporte.
Fase 2 — Reclasificación de capital
Revisar la clasificación de cada tipo de aportación entre fondos propios y pasivo, actualizando los saldos según las altas y bajas de socios producidas durante el año.
Fase 3 — Separación de resultados
Desglosar con precisión los resultados cooperativos y extracooperativos, preparando la base para calcular las dotaciones obligatorias y el excedente disponible.
Fase 4 — Dotaciones y distribución
Calcular y registrar las dotaciones al FRO y al FEFP, y preparar la propuesta de distribución del excedente para someterla a la asamblea general.

Pasos para la liquidación de resultados del ejercicio

Secuencia de liquidación del excedente cooperativo
1
Determinar el excedente bruto del ejercicio, separando la parte cooperativa de la extracooperativa, tras cerrar todos los apuntes del período.
2
Calcular la cuota al Impuesto de Sociedades aplicando el tipo reducido a la base cooperativa y el tipo general a la base extracooperativa, si la cooperativa es fiscalmente protegida.
3
Aplicar las dotaciones obligatorias al FRO (mínimo 20 %) y al FEFP (mínimo 5 %) sobre el excedente cooperativo neto después de impuestos.
4
Calcular el excedente disponible restando las dotaciones obligatorias del resultado neto total y preparar la propuesta de distribución entre retornos y reservas voluntarias.
5
Registrar los asientos de distribución una vez que la asamblea general aprueba la propuesta, reconociendo los retornos como pasivo si no se pagan en el mismo acto.

Errores comunes en la presentación de estados financieros

Errores frecuentes que conviene evitar
Clasificar todo el capital como fondos propios
Sin revisar los estatutos y las condiciones de reembolso, muchas cooperativas registran en el patrimonio neto aportaciones que deberían estar en el pasivo.
No separar resultados cooperativos y extracooperativos
Presentar un único resultado sin desglose impide aplicar correctamente el régimen fiscal especial y complica la distribución del excedente.
Registrar el FEFP en patrimonio neto
Si existe obligación real de aplicarlo, el FEFP es un pasivo. Clasificarlo como reserva infla el patrimonio neto y distorsiona los ratios financieros.
Omitir información en la memoria
No incluir el detalle de socios, los movimientos del capital o la política de reembolso son omisiones que el auditor debe señalar y que pueden implicar una opinión con salvedades.

Software y herramientas para la gestión contable especializada

No todo el software contable del mercado está preparado para gestionar las particularidades de una cooperativa. A continuación se presentan las opciones más utilizadas por los profesionales del sector:

  • Sage 50 Cloud: Permite configurar planes de cuentas personalizados y adaptar los informes al modelo cooperativo. Su flexibilidad lo hace adecuado para cooperativas de tamaño medio que necesitan informes diferenciados por tipo de resultado.
  • ContaPlus Elite: Ampliamente extendido entre asesorías que gestionan cooperativas pequeñas. Admite la configuración de subgrupos específicos del plan de cuentas cooperativo y genera modelos de balance adaptados.
  • A3 Eco: Usado principalmente por despachos profesionales, integra la gestión contable con el área fiscal, lo que facilita la liquidación del impuesto de sociedades cooperativo con sus tipos diferenciados.
  • Holded: Plataforma en la nube orientada a empresas pequeñas. Requiere una configuración manual del plan de cuentas cooperativo, pero ofrece buena accesibilidad y permite trabajar de forma colaborativa con el gestor externo.
  • Desarrollos a medida (ERP sectorial): Algunas grandes cooperativas, especialmente agroalimentarias o de trabajo asociado con muchos socios, optan por soluciones ERP propias o adaptadas que integran la gestión de socios con la contabilidad cooperativa de forma automatizada.

Para quienes buscan una visión más amplia del área, la contabilidad de cooperativas abarca mucho más que el registro de asientos: incluye planificación fiscal, gestión de socios y elaboración de informes específicos que no tienen equivalente en otros tipos de entidades.

Preguntas frecuentes

¿Qué plan contable deben aplicar las microcooperativas?

Las microcooperativas pueden aplicar el Plan General de Contabilidad para Pequeñas y Medianas Empresas (PGC-PYME) siempre que cumplan los umbrales establecidos en el Código de Comercio para formular cuentas anuales abreviadas. Sin embargo, incluso en ese caso, deben respetar las normas específicas de la Orden EHA/3360/2010 que afectan al capital social, los fondos obligatorios y la distribución del excedente, ya que esas particularidades no desaparecen por el tamaño de la entidad.

¿Es obligatorio auditar las cuentas de una cooperativa?

La obligación de auditoría depende del tamaño de la cooperativa y de lo que establezca la ley autonómica aplicable. A nivel estatal, la Ley 27/1999 exige auditoría cuando la cooperativa supere dos de los tres umbrales del artículo 263 del Código de Comercio: total activo superior a 2.850.000 euros, cifra de negocios superior a 5.700.000 euros o más de cincuenta trabajadores. Algunas leyes autonómicas son más exigentes y reducen estos umbrales para cooperativas bajo su jurisdicción.

¿Cómo se contabilizan las subvenciones recibidas por la sociedad?

Las subvenciones recibidas por una cooperativa siguen el mismo tratamiento que establece el PGC general para las empresas ordinarias. Las subvenciones de capital se registran inicialmente en el patrimonio neto como ingresos imputados directamente, y se transfieren a la cuenta de resultados de forma sistemática en proporción a la amortización del activo financiado. Las subvenciones de explotación se reconocen como ingreso en el ejercicio en que se cumplen las condiciones para su cobro, con independencia del momento en que se perciba el dinero.

¿Qué ocurre con las reservas en caso de disolución?

En caso de disolución de una cooperativa, el destino de las reservas está condicionado por su naturaleza. El Fondo de Reserva Obligatorio, al ser irrepartible entre los socios, no puede distribuirse entre ellos en la liquidación: la ley lo destina a otras cooperativas, a la federación cooperativa correspondiente o, en su defecto, a organismos de promoción del cooperativismo determinados por la normativa autonómica aplicable. Las reservas voluntarias sí pueden repartirse entre los socios una vez satisfechas todas las deudas de la entidad.

¿Cuándo debe presentarse el libro diario en una cooperativa?

Las cooperativas están obligadas a llevar y legalizar los libros contables obligatorios en los mismos plazos que cualquier empresa mercantil. El libro diario y el libro de inventarios y cuentas anuales deben legalizarse en el Registro Mercantil dentro de los cuatro meses siguientes al cierre del ejercicio económico. Además, el depósito de las cuentas anuales aprobadas debe realizarse en el mismo registro en el plazo de un mes desde la aprobación por la asamblea general.

¿Las cooperativas tienen que pagar el mismo impuesto de sociedades que las demás empresas?

No exactamente. Las cooperativas fiscalmente protegidas disfrutan de un régimen especial en el Impuesto de Sociedades regulado por la Ley 20/1990, de 19 de diciembre. Los resultados cooperativos tributan al tipo reducido del 20 %, mientras que los resultados extracooperativos lo hacen al tipo general del 25 %. Las cooperativas especialmente protegidas, como las de trabajo asociado o las agrarias que cumplen requisitos adicionales, tienen una bonificación del 50 % sobre la cuota íntegra que corresponde a sus resultados cooperativos.

¿Qué diferencia hay entre retorno cooperativo y dividendo?

Aunque ambos son distribuciones de resultados a quienes han participado en la entidad, su naturaleza jurídica y contable es radicalmente distinta. El dividendo en una sociedad de capital se reparte en proporción al capital aportado, mientras que el retorno cooperativo se distribuye en proporción a la actividad que cada socio ha realizado con la cooperativa durante el ejercicio. Un socio con mucho capital pero poca actividad recibe menos retorno que otro con menos capital pero mayor participación, algo que no ocurre nunca en una sociedad anónima o limitada.

¿Puede una cooperativa repartir retornos si tiene pérdidas pendientes de ejercicios anteriores?

En general, no es posible repartir retornos si existen pérdidas de ejercicios anteriores no compensadas, salvo que los estatutos o la ley autonómica establezcan algo distinto. La norma contable exige que, antes de distribuir excedentes, se compensen las pérdidas acumuladas, bien con cargo a reservas existentes o mediante la imputación directa a los socios según los mecanismos previstos legalmente. Distribuir retornos con pérdidas pendientes sin seguir ese proceso podría implicar responsabilidad para los administradores.

¿Cómo afecta la baja de un socio al balance de la cooperativa?

La baja de un socio tiene un impacto directo e inmediato en el balance de la cooperativa. Si la aportación del socio estaba clasificada como fondos propios, su salida reduce el capital social y puede cambiar la posición patrimonial de la entidad. Si estaba clasificada como pasivo, su baja genera una deuda exigible que hay que registrar como pasivo corriente desde el momento en que la baja es efectiva. Además, si existen retornos pendientes de pago o pérdidas imputadas, estos saldos también deben liquidarse o ajustarse en el momento de la baja.

¿Existe alguna norma cooperativa específica para el sector agrario o de trabajo asociado?

Sí. Aunque la Orden EHA/3360/2010 aplica de forma general a todas las cooperativas, algunos sectores tienen particularidades adicionales. Las cooperativas agrarias, por ejemplo, deben atender a normas de valoración específicas para existencias agrícolas cuando aplican las NIIF. Las cooperativas de trabajo asociado tienen reglas propias sobre la consideración de los anticipos laborales a los socios trabajadores, que en algunos casos se tratan como un coste del ejercicio y en otros como un pago a cuenta del retorno, con efectos distintos en la cuenta de resultados.

Conclusión

La normativa contable para sociedades cooperativas es un sistema propio, con criterios que no pueden extrapolarse de la contabilidad empresarial general sin adaptarlos. Entender sus fundamentos, desde la clasificación del capital hasta el tratamiento de los fondos obligatorios, es el primer paso para leer e interpretar correctamente las cuentas de cualquier cooperativa.

Lo que has visto a lo largo de este artículo te permite identificar los puntos críticos del proceso: la clasificación de las aportaciones entre fondos propios y pasivo, la separación de resultados cooperativos y extracooperativos, el registro del FEFP y la liquidación ordenada del excedente al cierre del ejercicio. Cada uno de esos elementos tiene consecuencias reales en el balance y en la cuenta de resultados, y dominarlos te da una ventaja clara en el análisis de este tipo de entidades.

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